Este es un film que trata de cómo hacer realidad un sueño, se diría, imposible. Su protagonista es un jugador de videojuegos, que conoce todos los trucos del Gran Turismo, el videojuego del que es ganador cada vez que compite con sus pares agazapado en su videoconsola. Con la familia en contra, el padre que lo desanima a cada instante cuando su veinteañero hijo le dice que quiere convertirse en un verdadero corredor de carreras, Jann no pierde su objetivo. Cultiva su deseo en soledad, se perfecciona en su habitación, convirtiéndose en un maestro que conoce todas las piezas que componen el auto elegido para competir.
Pero mientras juega seguro en su consola, lo que Jann no prevé es que los sueños a veces se concretan. Y este llega a través de la convocatoria de la japonesa Nissan que está buscando un adiestrado jugador de consolas de Gran Turismo. El objetivo es que los gamers compitan con otros pares en autos reales y vivan la adrenalina de una carrera en directo, ya sea en las pistas del circuito de Dubai, Le Mans, o en Nurburgring, Alemania.
El film del director sudafricano de Elysium (2013) y Sector 9 (2009), no es una producción sobre los campeones de videojuegos de Gran Turismo, sino sobre aquellos gamers que no se conforman con la quietud de su cuarto y su consola y quieren dar el gran salto a una pista, a un circuito de carrera real y desafiar a otros corredores.
El film está basado en la historia verdadera del campeón de autos de carrera Jann Mardenborough, que comenzó siendo un gamer y acá juega el papel de asesor y coproductor. Lo cierto es que sus 135 minutos de duración se pasan volando y el público al finalizar quiere seguir gozando de esas imágenes con las que las cámaras devoran las cintas de los circuitos, jugando con encuadres tanto desde el volante del conductor, como desde de las ruedas de los prototipos, que con su velocidad contagian el vértigo y la adrenalina de la competencia. El manejo de ángulos, los climas que se van creando, la emoción y el juego sucio que encierra toda competencia, son la sal y pimienta de esta producción, exquisitamente filmada. La que si bien está basada en la vida de Mardenborough, los guionistas prefirieron abrir el espectro y colocar a tres protagonistas aliados para que las 24 Horas de Le Mans, en Francia, se conviertan en un infierno con el fin de ganar. Ellos son Archie Madekwe, el intérprete que hace de Jann a la perfección y convierte a su corredor en una persona emotiva, valiente y arriesgada, cuya única meta es ganar. A él se suman Orlando Bloom en un siempre desconfiado ejecutivo de Nissan y un ex piloto campeón que abandonó el circuito en sus años jóvenes debido a un accidente, papel a cargo de un cínico y paternalista David Harbour.
Si en 1966, Grand Prix, de John Frankenheimer marcó un hito en contagiar a los espectadores el vértigo y ¿por qué no? el terror que experimentan los corredores en la pista, Gran Turismo no defraudará, creemos, ni a los gamers, ni tampoco a los fans de las competencias como las 24 Horas de Le Mans, con la que el film cierra esta historia.
Calificación: Muy buena
(publicada en diario Perfil, el 9 de septiembre, 2023, únicamente en edición en papel).
Juan Carlos Fontana
Ficha Técnica
GRAN TURISMO: DE JUGADOR A CORREDOR. Título original: Gran Turismo. Dirección: Neill Blomkamp. Guión: Jason Hall, Zach Baylin y Alex Tse. Intérpretes: Archie Madekwe, Orlando Bloom, David Harbour, Takehiro Hira, Darren Barnet, Djimon Hounsou y Josha Stradowski. Origen: Estados Unidos, Japón (2023). Duración: 135. `Crédito: Gentileza UIP-Sony
