Minecraft fue creado en 2011 por el sueco Markus Persson, el qué en 2014, a través de su nueva empresa Mojang Studios, pasó a formar parte de Microsof, convirtiéndose en un videojuego consumido por varias generaciones.
El film, el primero que se conoce basado en Minecraft, pasó por varias manos. Hasta que el director Jared Hess (Napoleon Dynamite, 2004) le terminó de dar forma en pantalla grande, a este videojuego, que tiene una cualidad esencial: es de los que se llama “mundo abierto”. Esto permite que cada jugador, respetando el formato original de las piezas, que son una especie de bloques rectangulares que se encastran o no, arme sus propias historias y personajes.
De Una película de Minecraft habrá que esperar la opinión de sus fans. Lo que se observa, en cuánto a ritmo épico narrativo, resulta una comedia desopilante y disparatada, con unos personajes dispuestos a “jugar” al mismo ritmo que los niños, por lo que se puede afirmar que es casi un hallazgo cinematográfico. No hace falta conocer la historia del videojuego real para zambullirse por esta amplia catarata de sensaciones y situaciones tan alocadas, que despierta en los adultos, un regocijo casi infantil.
Didáctica, épica, con una inclinación a la comedia física, incluye situaciones que van modificando y transformando a los personajes, en un abrir y cerrar de ojos, hasta sumergirlos en una aureola fantástica de peligro y riesgo. O en una hilarante coreografía o pelea de catch, jugado por los siempre fantásticos Jason Momoa y Jack Black.
Había que buscar una excusa creíble para que los protagonistas ingresen en el universo de Minecraft. Y a los guionistas se les ocurrió algo simple: crear un “portal mágico hacia otra dimensión”. De tal modo que cuando los personajes descubren un cubo de cristal, que puede encastrarse dentro de otro y ambos se iluminan y esto les permite ingresar en otra dimensión, al estilo de Las crónicas de Narnia, no lo piensan demasiado. Claro que para que esto suceda tiene que haber un por qué. Y acá, tanto el divertido hawaiano Jason Momoa (Aquaman), como el inefable Jack Black; la pareja de dos hermanos y la gran comediante Jennifer Coolidge (la huésped que buscaba un masajista en el primer capítulo de White Lotus), atraviesan una situación de crisis en sus vidas.
A partir del ingreso de los personajes al universo de Minecraft, los riesgos se precipitan y si bien algunos descubren el amor, como el caso de Coolidge, que seduce a un aldeano de frondoso bigote; Momoa y Black, se precipitan en un torbellino de pruebas en las que tendrán que enfrentarse desde zombies, hasta piglins, una especie de temibles y voraces cerdos, tiernas ovejas de pelaje rosa, o un perro que se convierte en el salvador del grupo.
Los guionistas no sólo acertaron en hilvanar una acción tras otra, que no dejan de despertar risas. También los escenógrafos, los encargados de efectos especiales y la fotografía, aportaron su original mirada en la elección de colores y formatos, para crear una historia que se convierte en un valioso homenaje al videojuego original.
Calificación: Muy buena
Juan Carlos Fontana
Ficha técnica: Una película de Minecraft. Título original: A Minecraft Movie. Dirección: Jared Hess. Guión: Chris Bowman, Hubbel Palmer y Neil Widener. Intérpretes: Jason Momoa, Jack Black, Sebastian Hansen, Jennifer Coolidge y Emma Myers. Origen: Suecia y Estados Unidos (2025). Duración: 101’. Gentileza Warner