En 1981, el periodista e integrante del ejército de Estados Unidos, Robert Littell, escribió su novela El Amateur, que fue llevada al cine ese mismo año, con John Savage y Christopher Plummer, sin demasiados buenos resultados. Esta nueva versión también resulta discutida, quizás no tanto por su contenido, sino por la falta de sagacidad y oficio del director para llevar adelante un relato de intrigas y complejas redes de espionaje, que se tejen alrededor de un grupo terrorista soviético.
Littell, el escritor y guionista parte de una acción simple: el asesinato de la mujer de un agente de la Cía, en manos de un grupo terrorista. Una situación equívoca o no, que se irá revelando a medida que avanza un metraje, que se extiende en demasía, dado el poco vertiginoso suspenso y acción, que le imprime el director James Hawes, que entre sus créditos tiene la dirección de dos capítulos de la serie Black Mirror.

El ganador del Oscar, por Rapsodia bohemia, Rami Malek, vuelve a intentar jugar de ganador en este film en el que hace del viudo que perdió a su mujer y decide cobrar venganza con sus propias manos. Para hacerlo corrobora que ninguno de sus superiores en la Cía -a pesar de que conocen cómo se sucedieron los hechos y a los responsables-, parecen dispuestos a ayudarlo. Apoyándose en su especialidad: el descifrar mensajes, Charlie Heller (Rami Malek), se mete de lleno a perseguir uno a uno a los cuatro causantes del asesinato. Primero los ubica, luego afila los elementos con los que va a intentar cazarlos y poco después se empeña, más que en intentar asesinarlos, hacerlos padecer algunas torturas insólitas: como la destrucción espectacular de una de esas piletas de natación que parecen estar suspendidas en el aire, en rascacielos de gran altura.

El amateur es un film se diría metódico. El director prefirió apelar a los estados emocionales interiores del protagonista, en lugar de ir a la acción directa. Como sí ocurre, por tomar un ejemplo, con las persecuciones y las intrigas que se revelan astutamente en la saga del archiconocido Jason Bourne (creado por Robert Ludlum), que dio vida el carismático Matt Damon. Pero Rami Malek no es Damon y su personalidad es tan hierática, como rígida. Se diría que su mayor virtud, con la que convence a los otros, es su mirada y su sonrisa, pero esto no es suficiente para ir derribando uno a uno, los inquietantes instantes que sostienen la trama. La que a su vez se vuelve tediosa, al notarse las dudas del director al marcar los instantes más álgidos de su puesta en escena. De todos modos, si bien le sobra al film más de media hora, se pueden subrayar algunos logros. Uno de ellos es la escena en la que se esparce polen en el aire, con la intención de ahogar a una mujer alérgica a esta sustancia. O la tensión que se da cuando se enfrentan cara a cara el vengador y el asesino.
Rami Malek que acá saca a relucir varios de los recursos utilizados en Mr. Robot, la serie, y Laurence Fishburne, son quienes llevan adelante la intriga de esta historia que adolece de una mayor tensión dramática.
Calificación: Regular
Juan Carlos Fontana
Ficha técnica: El amateur: operación venganza. Título original: The Amateur. Dirección: James Hawes. Guión: Ken Nolan, Gary Spinelli y Robert Littell. Intérpretes: Rami Malek, Laurence Fishburne, Rachel Brosnahan, Jon Bernthal. Origen: Estados Unidos (2025). Duración: 123’. Gentileza Fox
