“Renfield: asistente de vampiro”. El mejor actor del mundo hace del mejor monstruo posible.

Aunque el film no está dedicado a su personaje, Drácula, sino, como lo indica su título, pone en primer plano a su legendario asistente, Renfield (Nicholas Hoult), Nicolas Cage se `roba la película`. Y lo asume con desparpajo e impunidad, aportándole comicidad al personaje que imaginó Bram Stoker, en 1897.

Ya el año pasado cuando protagonizó El peso del talento (2022), en el que se parodiaba a él mismo acompañado de Pedro Pascal, Cage logra una caracterización que sólo de verla provoca risa. Mezcla de Béla Lugosi y Christopher Lee (los Dráculas de 1931 y 1958), y si agudizamos la mirada también con algo del Guasón, el actor pareciera que busca el aplauso constante, como si el film fuera un talk show.

Comedia tan absurda y desquiciada, como las vísceras y borbotones de sangre que ruedan por la pantalla, está basada en una idea de Robert Kirkman (The Walking Dead) y es una desopilante revisión del Drácula, de Tod Browing aggiornado a estos tiempos. Pone en primer plano lo que siente su asistente Renfield, de su llamado amo, que es un abusador y maltratador. Renfield acá, como Eward Norton en El club de la pelea, que debía soportar al infame Tyler (Brad Pitt), concurre a un taller de autoayuda para situaciones de maltrato. Eso le permite poner en práctica afirmaciones como “soy suficiente y merezco la felicidad…“, junto a sus compañeros, a los que les pone cara de ser una víctima, que lo es, pero su intención es  conseguir víctimas para el chupasangre. Ya se trate de ellos, o de porristas con las que se cruza en su camino, todo le viene bien al Conde. Lo cierto es que la versión es bastante superficial en su guión, pero eficaz en su intención de entretener y no pensar demasiado.

Políticamente incorrecta, a Renfield, el asistente, no le será fácil deshacerse de su amo, ya que éste exhibe sus más afilados colmillos para retenerlo. Más aún cuando descubre que el muchacho intenta irse a vivir solo y tiene en la mira a una policía, con la que parece simpatizar. Papel a cargo de Awkwafina, en una actuación bastante deslucida. Tampoco Nicholas Hoult, con su cara de `joven bueno` parece acertar con su papel, en especial si se lo compara con el ingenuo y desquiciado Dwigh Frye, del film de 1931. Recién sobre el final Hoult emprende `vuelo` y se convierte en un ser temerario a respetar. Chris  McKay (The Tomorrow War, 2021; LEGO, Batman, la película 2017), tuvo que lidiar con un guión que incluye baches en su continuidad narrativa, a los que el cineasta intentó disimular apoyándose en efectos algo trillados, pero efectivos. El absurdo de las situaciones, los explosivos, un ritmo disparatado en algunas escenas, chorros de sangre y el carisma de Cage, logran que el producto resulte entretenido y divertido a la vez.

Calificación: Buena

Juan Carlos Fontana

Ficha técnica:
RENFIELD: ASISTENTE DE VAMPIRO. Título original: Renfield. Dirección: Chris McKay. Guión: Ryan Ridley, basada en una idea de Robert Kirkman. Intérpretes: Nicholas Hoult, Nicolas Cage, Awkwafina, Ben Schwartz y Adrian Martínez. Origen: Estados Unidos (2023). Duración: 93’. GZA UNIVERSAL

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