Emilia Pérez tiene un costado tan bizarro, como atrapante. Su plato fuerte es que se burla del machismo mexicano más exacerbado, al poner en primer plano la travesía que realiza un narcotraficante para calmar su angustia y cumplir su sueño: convertirse en mujer. Para lograrlo, Manitas del Monte, el temible jefe narco, secuestra a una abogada, Rita, conocida por arreglar el juicio de un asesino, que mató a su mujer. Ella es una experta en convertir en blanco lo que es negro, en la vida de los mafiosos, dueños de las finanzas.
Es así que Manitas del Monte secuestra a Rita, la amenaza y le dice que es la persona indicada para que le consiga un cirujano confiable, que haga la transición de su cuerpo de varón, a mujer. Rita viaja a Europa, hasta que llega a Lausana y da con el indicado. El cirujano le hará una vaginoplastía y también una condrolaringoplastía. ¿Qué es eso? Pregunta Rita. “Consiste en reducir la nuez de Adán”, le aclaran. Así es como Manitas que tiene esposa y es padre de dos hijos pequeños, inventa que tuvo un accidente y desaparece de la tierra. Renace luego convertido en Emilia Pérez, una elegante mujer con varios millones en el banco, que le permiten dedicarse, ya como persona transgénero, a la filantropía, intentando ayudar nada menos que a las madres y padres, de desaparecidos, muertos y torturados por el narcotráfico, en México.
Con dudosos aportes de políticos y millonarios non santos de México, Emilia Pérez, simpática anfitriona, organiza cenas a beneficio y arma su organización solidaria. Se enamora de una mexicana, pero extraña a sus hijos. Porque ella, antes de convertirse en mujer, fue padre de familia. El cirujano lo previno: yo cambio de sexo y de imagen, pero el interior del hombre y la mujer quedan intactos. Así cuando Emilia Pérez logra recuperar a su ex mujer y sus hijos, un día, la hija mayor la abraza diciéndole que le gusta estar con ella, porque huele igual a su padre. Emilia Pérez hace silencio y sonríe.
Jacques Audiard se inspiró para Emilia Pérez, en un personaje de ficción, que aparece en un capítulo del libro Ecoute, que el francés Boris Razon, publicó en 2018. El film atrapa al público porque es dinámico, sus escenas no son extensas, sino más bien breves y es un melodrama musical transgénero, que ha recibido innumerables premios: del Jurado en Cannes y cuatro Globos de Oro. Mientras que Karla Sofía Gascón, su protagonista transgénero, ganó un Bafta por su interpretación, siendo la primera intérprete trans que lo recibe.
Lo cierto es que la película tiene toques de melodrama cutre, cercano al estilo Almodóvar, con exaltados números musicales interpretados por Zoe Saldana y Selena Gómez y un final tan descabellado, como su comienzo.
Jacques Audiard, aunque ambienta en México las escenas, las rodó en estudios de Francia, por lo que ha sido ampliamente criticado. Lo cierto es que el director y guionista toma un poco a la ligera, situaciones como las de los desaparecidos, los asesinatos y el narcotráfico, que para México son temas más que complejos. Por instantes el film tiene el ritmo algo trepidante de una comedia dramática absurda, con escenas efectivas, cuadros en su mayoría bastante oscuros, en su iluminación, pero entretiene a partir de las muy convincentes interpretaciones de su equipo femenino. Resultando un hallazgo la personalidad de la española Karla Sofía Gascón, a la que se vio en la conocida serie El señor de los cielos.
Calificación: Buena
Juan Carlos Fontana (publicada en diario Perfil)
Ficha técnica: EMILIA PEREZ. Título original: Emilia Pérez. Dirección: Jacques Audiard. Guión: Jacques Audiard, Thomas Bidegain y Léa Mysius. Intérpretes: Karla Sofía Gascón, Zoe Saldana, Selena Gómez, Adriana Paz y Edgar Ramírez. Origen: Francia, México, España y Estados Unidos (2024). Duración: 132’. Crédito: Gentileza Bf Distribution