Hace 40 años que Albino “Joe” Stefanolo, este abogado penalista, calmo y bonachón, siempre con una respuesta que apela a la lógica para apoyar a sus defendidos, se dedica a ayudar a los músicos de rock. Por su oficina, a metros del Palacio de Tribunales desfilaron desde Andrés Calamaro, hasta Luca Prodan, o Pippo Cipolatti, aunque en ese lugar se han improvisado también mini recitales, con Charly García o Nito Mestre. A éste último, cuenta Stefanolo, durante el Proceso la policía se lo quiso llevar preso, veían como sospechoso ese estuche, en el que traía su flauta de metal.

Un músico de rock puede olvidarse cualquier número de teléfono, o no lo tenga agendado, pero el teléfono de Joe, el del estudio, o de la casa, seguro lo tiene. Stefanolo no tiene celular y al llegar a su oficina escucha los mensajes de su contestador, ya sea para invitarlo a un recital, o por una consulta. Bobby Flores dice “A Joe lo ubicás siempre, ya sea en su casa de Villa Urquiza, o en su oficina. Y si él te dice esperame a las 5 de la mañana, andá porque seguro está. Ni Quentin Tarantino hubiera imaginado para sus films, un abogado con la figura de Joe: traje, corbata, cabello y barba larga, para una de sus películas”. Como el santo Apóstol de los músicos, Joe Stefanolo conoce muy bien los códigos y artículos penales para defender a sus clientes por los que profesa una nada disimulada admiración. Es que cuando era joven quiso ser músico y dice que un día se dio cuenta que no era bueno. Pero sí era bueno para escribir y así le puso letra a una u otra canción. Joe es un melómano, guarda como un tesoro, la tapa y el disco de Almendra, de 1969, ese en cuya tapa aparece una figura con gorro como de baño y es de color blanco, negro y rosado. Por el flaco Spinetta profesa una especie de admiración nada disimulada, dice que fue un ser cósmico y muy terrestre a la vez.
Joe se ríe fácil porque le agrada el ambiente en el que se mueve, recuerda sus años en el colegio San Román y poco después refiere a la ley Bazterrica, que lleva el apellido del músico, Gustavo Bazterrica, cuando lo acusaron por tenencia de drogas para consumo y Stefanolo logró que lo absolvieran diciendo que es inconstitucional condenar a un hombre por consumir.
Hernán Siseles, periodista y cineasta, que trabajó en Rolling Stones y en la productora Cuatro Cabezas, es el director que conquista a la platea con este documental tan sincero y cálido, al que convierte en un documento insoslayable, al enfocar situaciones que refirieron a algunos de los músicos más admirados y queridos por los argentinos, cuando vivieron algunas situaciones límites, durante los años de dictadura, o en otras circunstancias. Entre muchísimas otras anécdotas, se destaca el recital en Plaza Moreno, en que luego de tocar La Portuaria, Andrés Calamaro con Los Rodríguez le tocó intentar calmar al público y no tuvo mejor idea que decir la famosa frase “qué linda noche para fumarse un porrito”, lo que provocó un escándalo que llegó hasta ser debatido en el por entonces programa Hora Clave, de Mariano Grondona.
Calificación: Muy buena
Juan Carlos Fontana
publicado en diario Perfil 12.8.2023, sólo edición en papel.
Ficha Técnica
LLAMEN A JOE. Documental. Dirección y guión: Hernán Siseles. Producción periodística: Nicolás Igarzábal. Con testimonios de: Albino “Joe” Stefanolo, Andrés Calamaro, Bobby Flores, Fernando Moya, Gustavo Bazterrica, Geniol, Alejandro Taranto. Origen: Argentina (2023). Duración: 70’. Se exhibe en el Cultural San Martín, Sarmiento y Paraná y a partir del 7 de septiembre se puede ver por la plataforma Flow. Distribuida por Cinetren
