Elegida para representar a Paraguay en los Goya 2024 y con varios premios recibidos, es la historia de Celsa Ramírez Rodas (72 años), una reconocida arpista paraguaya y defensora de los Derechos Humanos. En 1975, ella y su marido Derlis Villagra, militante del Partido Comunista de su país, son llevados presos. Son los años de gobierno de Alfredo Stroessner (1954-1989). Celsa es una víctima de tortura. Primero estuvo presa, según se explica, en la sección Delito y vigilancia y luego fue trasladada al campo de concentración de Emboscada, en Paraguay, estando embarazada de su primer hijo Derlis Villagra jr. De su marido supo después que fue desaparecido. En Emboscada se reencontró con su madre, que estuvo diez años presa y con otros familiares. Su título refiere al árbol de Guapo’y, que se encontraba en el patio del lugar, “en el que nos reuníamos y cocinábamos las víctimas de la dictadura”, según dice Rodas, que salió en libertad en 1978.
La directora Sofía Paoli Thorne, nacida en Perú en 1982, pero exiliada con su familia en Paraguay siete años después, se enteró de la historia de Celsa Ramírez Rodas por un recorte de diario. La nota hacía referencia a las canciones que se les cantaban a los niños nacidos en cautiverio (cuyo fragmento se puede escuchar en el documental), como el propio hijo de Celsa. Las primeras imágenes del film despiertan curiosidad. Se la ve de espaldas a Celsa Ramírez Rodas que pega en su cuello y en su espalda cintas adhesivas que sostienen unas delgadas raíces que ella apoya en su piel. “Me calman el dolor. También me aplico otras hierbas y me masajeo los pies, hoy estoy un poco mejor, me golpearon tanto, incluido los pies”, dice en su casa de Itá, Paraguay, donde vive actualmente rodeada de recortes de diarios, objetos y ropa que utilizó en ese campo de concentración y muestra a la cámara, mientras dialoga con la directora.
Esta producción de Sofía Paoli Thorne tiene un formato cercano a un “desordenado” diario de los hechos. Un gran acierto de la cineasta fue no sentar a su víctima en una silla e interrogarla, como ocurre en producciones similares. Thorne acompaña cálidamente con su cámara, que se detiene y sigue el suave desplazamiento de la protagonista por su amplio jardín, los rincones de su casa y deja que la memoria de Celsa, se reserve el derecho de contar lo que le viene a la mente a través de los objetos. La acompaña una de sus hijas y el hijo que nació en cautiverio. El relato se vuelve desolador y es un asombroso documento emocional de los años oscuros de una Latinoamérica siempre en crisis. En él Celsa Ramírez Rodas relata con calma lo sucedido en cautiverio, por instantes deja caer una lágrima, cuando cuenta su temor a que no le den a su hijo nacido en la cárcel. En esa especie de sugestiva quietud, de silencios, de escenarios austeros que remiten a los hechos, la película, podría decirse que se asemeja a Hamaca Paraguaya, la producción de 2006, de Paz Encina, que refería a la espera de noticias de unos padres, sobre su hijo, que se marchó a la Guerra del Chaco, en 1935.
Calificación: Muy buena.
Publicada en diario Perfil
Juan Carlos Fontana
Ficha Técnica:
Título original: Guapo`y. Dirección y guión: Sofía Paolo Thorne. Con testimonios de Celsa Ramírez Rodas, Ma.Lina Rodas y Derlis Villagra. Origen: Paraguay, Argentina, Catar (2022). Duración: 72 minutos. Crédito: Gentileza Hasta 30 minutos.
