En el París de la Belle époque, el Mouling Rouge, Toulouse-Lautrec y la acusación de espionaje a Alfred Dreyfus, a fines del 1800, el autor teatral Edmond Rostand escribe a pedido de su musa inspiradora Sarah Bernhardt, una pieza para su amigo, el comediante Constant Coquelin (interpretado por un entusiasta Olivier Gourmet).

La comedia dramática Cyrano de Bergerac, estrenada en París, en 1897, resultó una inesperada consagración para Rostand, debido a que el público de la Nueva Francia, estaba ávido de un héroe neo-romántico. El que en la piel de un feo y narizón espadachín, era capaz de escribir los mejores versos, para ayudar a un amigo a conquistar a una vestuarista y actriz.

En estas circunstancias se inspiró el actual niño mimado del teatro francés Alexis Michalik –autor, director y productor-, para escribir su pieza Edmond, en 2016, la que luego de convertirse en un éxito, logró trasladar al cine. La película, igual que la obra de teatro, descubre los secretos de los que se valió Rostand, para dar vida a su Cyrano de Bergerac. La que es una trepidante aventura de amores y equívocos, imaginada por un joven autor, que venía de un resonante fracaso y se vio obligado a escribirla en pocos días, inspirándose en hechos de su propia vida. A los que le sumó situaciones extraídas de la biografía del verdadero Cyrano de Bergerac, un escritor tan amoral como Sade.

El resultado es un inquietante torbellino de imágenes y enredos, en los que se ve al por entonces Rostand, de 29 años, que con la ayuda de un tabernero que le acerca el libro sobre el verdadero Cyrano, concreta un febril homenaje al teatro francés. En la Argentina una puesta recordada de Cyrano de Bergerac es la que personificó Ernesto Bianco, en el San Martín. En cine, la más popular es la que protagonizó Gerard Depardieu con un gran despliegue de ingenio, que recuerda a Shakespeare apasionado, Michalik apela al equívoco y la extravagancia. Su Cyrano es una mezcla de vodevil a lo Georges Feydeau (La dama de Maxim`s) y Las picardías de Scapin, de Molière.

Un hallazgo es su libertad narrativa para recrear a su antojo una época que cautiva por su comicidad. Así con total liviandad en una escena de cabaret incluye a los rusos Antón Chéjov y al creador del método actoral Constantín Stanislavski. Cabe aclarar que esta película no es teatro filmado, sino una pieza trasladada con innumerables logros al lenguaje del cine.
Calificación: Muy buena
Juan Carlos Fontana
Ficha técnica:
Título original: Edmond. Dirección y guión: Alexis Michalik, basada en su pieza de teatro Edmond. Intérpretes: Thomas Solivérès, Clémentine Célarié, Olivier Gourmet, Matilde Seigner, Dominique Pinon. Origen: Francia (2019). Duración: 112’. Plataformas: iTunes y Google Play. Gentileza Bf distribution