Guionista de televisión, autor teatral, director, ganador del ACE de Oro, Javier Daulte con su nueva pieza “Clarividentes” vuelve a su “niñez” autoral, pero esto no significa un retroceso, sino un estado de lucidez, de inteligencia. Porque con la experiencia adquirida y los kilómetros recorridos aquí y en Europa, Daulte se permite redescubrir lo esencial del teatro, aquello que conecta directamente con el espectador, con la emoción, la sensorialidad de sentirse impregnado por ese vendaval de energía que se desprenden de sus escenas y de las interpretaciones de su muy valioso equipo de actores.

Los personajes de “Clarividentes” se sostienen mediante un estado de confusión y desasosiego permanentes. Se manipulan unos a otros, intentan hacer de la mentira una verdad y por momentos parecieran no saber para qué están en escena, qué función cumplen, como si hubieran perdido la brújula de sus vidas. Sin embargo la adrenalina que corre por sus venas, hace que se interroguen, se cuestionen, se desnuden en sentimientos, en gestos, en violencias, en cuerpo y alma, mientras el público entre absorto y sorprendido intenta querer saber algo más de lo que les ocurre.
LOS PERSONAJES
Entre sus personajes hay una ex promotora, una mujer madura, la clarividente, que habla una extraña lengua y parece querer predecir el futuro, cuando en verdad lo que ve es algo que ella intenta que suceda, mientras experimenta su pasado con un estado tan taciturno como inquietante. Junto a ellas dos, hay tres hombres y un empresario. Poco después aparecen tres personajes más se diría anónimos, los que en la primera parte de esta comedia casi existencial sobre el presente y el pasado de seres asfixiados por su entorno, juegan a ser una especie de cobayos de laboratorio, que se prestarán a una extraña Cámara Gesell, en la que revelarán parte de unos sentimientos y emociones que les resultarán desconocidos.
Tanto los que están afuera de la Cámara Gesell, como los que están adentro, todos parecen experimentar un encierro no sólo físico, real, también interior. En secreto perciben que están en busca de algo, pero no saben bien qué es. El autor tendrá una cierta compasión de ellos y sobre el final, los redimirá de sus circunstancias y les permitirá acercarse, o descubrir el objeto o la persona deseada.

EL UNIVERSO PERDIDO
Pero en ese mientras tanto de lo que sucede en el escenario, Daulte como un niño travieso, desde su función de director y autor hará que esas criaturas de algún modo le acerquen a él un universo perdido, para compartir con los espectadores. Aquel que representa una parte de su infancia cuando le contaba las películas que veía a su madre; o se permite encontrar la música justa que adquiere un papel protagónico y ayuda a evolucionar la trama, mientras sus personajes congelan
imágenes que hablan de una avidez por querer comunicarse sin lograrlo; o se descubren haciendo el amor con alguien equivocado, o con alguien con el que nunca hubieran imaginado poder estar, sentirse acompañado.
Con “Clarividentes” se recupera una faceta prácticamente olvidada de Javier Daulte, aquella, como dijimos, de sus inicios cuando sorprendió con su “Gore”, una comedia fantástica que tuvo como escenario la fábrica recuperada Impa de Almagro; o la idea que puso en práctica para jugar con un ´hombre invisible´ en “¿Estás ahí?” presentada en el Cervantes, sin obviar ´Nunca estuviste tan adorable”, en la que ahondaba en el pasado, con ritmo de comedia brillante.
Javier Daulte entiende el teatro como una celebración, un estado de regocijo que quiere compartir con el espectador, mediante el afinado y exigido trabajo de un grupo de actores que se prestan a la más alta teatralidad, aquella que hace despertar en el espectador la sensación de que no está en un teatro, sino en un espacio de fantasía en el que las criaturas imaginadas por el autor, lo arrastran a universos inexplorados, a veces temidos, pero siempre deseados.
El equipo que acompaña con exquisita entrega a Javier Daulte en esta nueva aventura escénica, lo componen Mauro Alvarez, Matías Broglia, Rubén De la Torre, Jorge Gentile, Silvia Katz, Juan Ignacio Pagliere, Daniela Pantano, Carla Scatarelli y Luli Torn. A la pieza, a este equipo actores hay que verlos en acción y disfrutarlos, no se arrepentirán.
Calificación: Muy buena
Juan Carlos Fontana
CLARIVIDENTES, lunes y martes, a las 21 y sábados, a las 16.30, en Espacio Callejón, Humahuaca 3759.
