La primera obra de América latina estrenada en este 11 Fiba, pertenece a Chile. Es una creación colectiva de La Re-Sentida, la que a pesar de haber cumplido ocho años de funciones, no parece haber perdido vigencia, al referirse a los conflictos de una generación de entre 20 y 30 años, que se considera huérfana de experiencias de vida. “No nos ha pasado nada –dicen- Sin causas, sin historia, nacimos amorfos, crecimos inútiles”, coinciden sus 5 protagonistas. Los que por elección propia
permanecen desde hace 4 años encerrados en un sótano y rodeados de libros y miles de notas pegadas en un muro, que les permiten reafirmar su intención de crear un manifiesto teatral, que logre shockear al público y lo obligue a salir de su letargo, no importan los recursos, todo puede ser válido desde una escena de grand-guignol, hasta utilizar el ensordecedor y agudo sonido de un micrófono.

La pieza, fiel a los cánones del grupo, creado en 2011, de elaborar un teatro que cuestione y despierte polémica mediante temas ligados a la política, las estructuras sociales y la identidad, no resulta convincente a partir de su
puesta en escena. Si bien exhibe un constante y eficaz despliegue físico y reitera situaciones que despiertan risas, llega un momento que estos recursos se agotan en sí mismos y pierden su efecto en su intención de provocar al espectador.
La herencia de un teatro “políticamente incorrecto” es parte de los nuevos autores chilenos que han pasado por Buenos Aires, como Luis Barrales (Las niñas arañas, H.P.), Manuela Infante (Cristo) –IX Fiba, 2013- o el mismo Layera cuya primera obra, Simulacro, se conoció en 2010, en el ciclo Chile Emergente.
Calificación: Buena
Juan Carlos Fontana
Publicada hoy en el diario La Nación
Ficha técnica:
“Tratando de hacer una obra que cambie el mundo (el delirio final de los últimos románticos)” (Chile). Libro: La Re-Sentida/ Dirección: Marco Layera/ Producción: La Re-sentida, Nicolás Herrera/ Teatro: San Martín/ Duración: 85 minutos.